El poder de las personas y las máquinas que trabajan juntas ofrece la mayor oportunidad para la creación de conocimiento en la historia humana. Las tecnologías avanzadas ahora pueden indexar, combinar, etiquetar y organizar automáticamente información en múltiples plataformas. Pero para capitalizar estas herramientas, las organizaciones también deben abordar el elemento humano creando una cultura que ayude a las personas a reconocer que compartir su conocimiento, contribuyendo a la reinvención personal y organizacional, aumenta su valor para la organización, ofreciéndoles una mayor sensación de seguridad en trabajo.
